¿Qué es la Enfermedad Periodontal?

La Enfermedad Periodontal es la enfermedad más extendida del ser humano, incluye la antiguamente llamada Piorrea, y consiste en una infección situada debajo de la encía, generalmente indolora, que inflama la encía, hace que sangre fácilmente y destruye el hueso que soporta los dientes, provocando la pérdida dentaria.
Esta enfermedad se puede prevenir o en su defecto tratar con gran éxito, pudiendo así conservar los dientes toda nuestra vida.

Por Enfermedad Periodontal se entiende un conjunto de enfermedades que afectan el periodonto (área alrededor del diente) alterando el soporte del hueso que sujeta el diente, produciendo posteriormente la pérdida dentaria.

¿Cuáles son los signos de la Enfermedad Periodontal?
La Enfermedad Periodontal es una enfermedad crónica, de lenta evolución en sus comienzos. Los primeros signos que el paciente nota son:
· Enrojecimiento de la encía
· Sangrado de las encías al cepillarse los dientes espontáneamente
· Retracción de las encías, con la sensación de dientes más largos
· Aumento de la sensibilidad dentaria al frío
· Movilidad de los dientes
· Aparición de abscesos y flemones en la encía, con dolor en la zona

¿Qué sucede si no se trata la Enfermedad Periodontal cuando aparecen los signos antes mencionados?
Sucede que el hueso que soporta los dientes en el maxilar se va destruyendo hasta que los dientes no pueden sujetarse por lo que acaban perdiéndose, tanto por la necesidad de extraerlos si molestan, como por caerse prácticamente solos.

¿Cuál es la causa de la Enfermedad Periodontal?
La Enfermedad Periodontal es una enfermedad de causa bacteriana infecciosa. Se debe a unas bacterias que todos tenemos en la boca, alrededor de los dientes, y que si no eliminamos correctamente, se depositan entre la encía y el diente inflamando la misma. Posteriormente son capaces de desplazarse por debajo de la encía, migrando a través de la raíz del diente e ir destruyendo el hueso que sujeta los dientes.

¿Es la Enfermedad Periodontal muy frecuente?
Es la enfermedad más frecuente del género humano. La Gingivitis (inflamación de la encía, sin afectación ni pérdida de hueso) es muy frecuente ya entre los jóvenes (75% de 20 a 25 años). Se caracteriza por la pérdida del color rosado propio de la encía sana y por sangrar al contacto con el cepillo de dientes.
Es muy importante curar la Gingivitis a tiempo, por ser la antesala a la siguiente Enfermedad Periodontal llamada Piorrea o Periodontitis, la cual afecta al hueso que soporta los dientes, hasta llegar a su destrucción. Su frecuencia en la población es ya elevado a partir de los 35-40 años, aumentando con la edad el número de personas afectadas, llegando al 70% a los 60 años.

¿Pasa mucho tiempo desde que aparecen los signos antes citados hasta que empieza a destruirse el hueso y posteriormente a perderse los dientes?
Depende, unos pacientes evolucionan rápido y otros lentamente. Los de evolución rápida acostumbran a ser más jóvenes y pueden perder sus dientes en 5 años. Otros, desde que empieza el proceso hasta que el diente se cae, pueden pasar 10 años.

¿Este tipo de infección que provoca la Enfermedad Periodontal puede afectar el estado general del paciente?
Normalmente no, por ser una infección localizada exclusivamente en la boca (debajo de la encía, alrededor de las raíces de los dientes) pero puede ocasionalmente afectar el estado general del paciente.

¿La piorrea se cura?
Sí, totalmente. Siempre es posible detener el proceso destructor del hueso y poder así conservar los dientes. Tampoco es ningún problema que la encía vuelva a estar sana, pero hemos de tener en cuenta que el hueso destruido es muy difícil de recuperar y por tanto en aquellos dientes que prácticamente ya no tienen hueso de soporte, no se puede hacer nada. De ahí, la conveniencia de tratar la Piorrea en su principio, no cuando ya ha destruido casi todo el hueso.

¿Ha cambiado actualmente el antiguo concepto de que “era normal perder los dientes de mayor”?
Exactamente, pensemos que el ser humano ha prolongado mucho sus años de vida. Antes, a los 50 años uno era ya un anciano, actualmente no. Estamos sobrepasando los 70 con relativa facilidad, pudiendo asimismo conservar los propios dientes, si cuidamos de ellos con el tratamiento adecuado. Hay que tener en cuenta que la pérdida del hueso progresa con los años, de no hacer algo para detenerla.